El 'Modern Express' seguirá durante un largo plazo en el puerto de Bilbao

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Víctor Jiménez, subdirector de la Marina, explica que el mercante remolcado tras estar una semana a la deriva habría terminado hundiéndose o embarracando.

Víctor Jiménez, subdirector general de Seguridad, Contaminación e Inspección Marítima de la Marina Mercante, el órgano con las competencias en salvamento marítino y que accedió a dar refugio al buque, vivió la maniobra de rescate del ‘Modern Express’ en primera línea. Viajó a bordo del primer remolcador que acudió en apoyo del ‘Centaurus’, que arrastraba al carguero desde la costa francesa. Llegó a Bilbao a las 14.00 horas del martes, junto al director de la institución, y se incorporó por la tarde a una reunión del comité de crisis. «La intención era traer el barco a puerto el martes, pero uno de los condicionantes de la empresa de salvamento, la que descolgó a los ocho especialistas desde el helicóptero, era trabajar con luz diurna, así que se pospuso», explica.

¿Cómo vivió el operativo?
Los técnicos de la empresa de salvamento Smit Salvage embarcaron a las ocho de la mañana en el ‘Helimer 204’ desde el aeropuerto de Sondika. Yo iba a bordo del ‘Alice One’, con el que conseguimos, a mediodía, dar una segunda línea de remolque por la popa al carguero, que ya iba arrastrado por el ‘Centaurus’. Pero fue una operación compleja, ya que los especialistas debían hacerlo a mano, a bordo. El remolcador se tenía que aproximar mucho a la popa del ‘Modern Express’, con una mar de fondo de cinco metros.

Luego más remolcadores echaron un cable...
Una vez que el barco tuvo remolque por la proa y por la popa, se procedió a dirigirlo a puerto, acompañado por otros remolcadores. Pero el cable del ‘Centaurus’, que iba tirando a proa, se rompió, porque cuando te vas aproximando al puerto tienes que ir recogiéndolo, acortándolo, y el cabo soporta más esfuerzo. La rápidez de los prácticos hizo que se pudiera dar otro cabo de remolque a proa al ‘Modern Express’ con el ‘Ibaizabal 11’, mientras el ‘Gatika’ y el ‘Sertosa 30’ iban escoltando a babor y estribor. Hacer los reviros del barco con esa escora y con el remolque roto a la altura del puerto fue un momento crítico que se resolvió con la pericia de los prácticos.

La llegada del Modern Express a Bilbao

La llegada del Modern Express a Bilbao

Fuente: Luis Calabor, Fernando Gómez y Agencias.


¿Cuántas personas participaron en el operativo?
Fue uno muy amplio, de unas cien personas... Hubo tres prácticos; uno en el ‘Alice One’, otro en una lancha, otro en el ‘Centaurus’. El barco estuvo asistido por cuatro remolcadores y por cinco durante el atraque, con sus tripulaciones. Ayudaron varias embarcaciones de amarre y personal en tierra, ocho técnicos de la empresa de salvamento, otras ocho personas del comité de crisis, entre ellos el director de la Marina Mercante, el director y el subdirector de Sasemar...

Y aún se sigue trabajando.

El barco terminó atracado en la dársena de la ampliación sobre las 18.30 horas, amarrado a tierra por la mitad de la eslora y hacia proa, y por la popa está aguantado por remolcadores, pero técnicos de la Marina Mercante, junto a personal de la Capitanía Marítima y de la Autoridad Portuaria, trabajan en la siguiente fase, ponerlo «vertical».
Semanas

Primero hay que vaciar la carga, 3.600 toneladas de madera.

Hay que inspeccionar el buque, hacer cálculos de estabilidad y ver la forma más apropiada de enderezarlo, jugando con los lastres del barco o incluso introduciendo lastres adicionales...La forma de realizarlo y cómo y cuándo retirar la carga dependerá de la primera evaluación que haga la empresa.

Podrá permanecer en el puerto durante meses...

Hacer una estimación es complicado, son trabajos de envergadura y ni la propia empresa los cuantifica, pero no estamos hablando de un corto plazo, de unas semanas.

¿Qué hubiera supuesto que el barco siguiese a la deriva?
Hubiera terminado hundiéndose o embarrancado en la costa, y las labores de rescate se hubieran complicado muchísimo más que en el puerto, al margen de la contaminación que hubiera producido, aunque la cantidad de combustible que llevaba fuera de consumo propio.

¿Cuál es su balance?
Se ha actuado con antelación, desde que se produce la evacuación de la tripulación ha habido diferentes reuniones del comité, hemos contado con la colaboración de Sasemar, de la Autoridad Portuaria... La valoración es positiva y el resultado así lo demuestra. Ahora hay que seguir pendientes de las labores para adrizar el buque.

Fuente:  EVA MOLANO | EL Correo